jueves, 18 de julio de 2013

Los resultados de la recuperación

La última crisis, la más grande desde la gran depresión, planteó el reto inmediato de reformular las políticas monetarias y fiscales para salir del atolladero en que el mundo se encontraba. En este proceso, llama la atención las acciones que han tomado los Estados Unidos y la eurozona.
Estados Unidos ha mostrado una recuperación económica más rápida y sólida que su contraparte europea. Los datos más recientes del gobierno norteamericano registran un crecimiento del 2,2% del PIB real al 2012, mientras que la eurozona de un -0,9%.
El podio se ocupa de igual manera si nos referimos al desempleo. Desde hace un año, EE.UU. ha disminuido su tasa de desempleo desde 8,2% a 7,6%. La eurozona mantiene un nefasto récord de 12,2% de desempleo. Y por último, el crecimiento más pronunciado en sentimiento del consumidor se reporta en Estados Unidos con un crecimiento interanual a junio de un 15%, mientras que la eurozona reporta un -1%.
¿Por qué estas diferencias?
Para entender por qué estas economías han mostrado una diferente rapidez de recuperación, es necesario considerar el rol de los bancos centrales y algunos aspectos de la estructura de sus economías.
Empecemos por los bancos centrales.
Los objetivos de cada uno son diferentes para asistir a la economía. Si bien ambos concuerdan en su objetivo de asegurar la estabilidad de precios, la Reserva Federal añade el lograr máximo nivel de empleo. El Banco Central Europeo (BCE) ha logrado mantener control en la inflación, no obstante, resulta un lastre a la postre por no proveer liquidez adicional al mercado con tal que se generen más empleos.
El Quantitative Easing en los EE. UU. ha asumido esta tarea en su respectivo mercado mediante la compra de activos con intervenciones estériles. Esto genera mercados financieros más dinámicos que facilitan el crédito, las inversiones y, por ende, el crecimiento de la economía. Complementariamente, la herramienta de política monetaria compartida por las partes ha sido mantener las tasas de interés a niveles bajos. No obstante, pareciera no ser suficiente para satisfacer la demanda de liquidez del mercado.
Por otra parte, haber entregado la soberanía monetaria en una institución centralizada como el BCE sin que las políticas fiscales estuvieran efectivamente calibradas, hizo que el problema de deuda europeo escalara. De haber contado con soberanía monetaria, los países mediterráneos habrían impreso el dinero necesario para pagar su deuda. Aquí yace otra ventaja para los norteamericanos. Ellos demuestran mejores condiciones para coordinar sus políticas fiscales y monetarias a su vez que deciden unilateralmente cuando encienden la máquina para producir billetes.
Otro aspecto que ha influenciado el grado de recuperación es la estructura de su mercado laboral.
A pesar de que ambas economías son sofisticadas, sus rasgos culturales y dimensiones demográficas hacen que la tarea de la movilidad laboral sea más complejo. Estados Unidos es una sola nación, con rasgos culturales homogéneos y hablan el mismo idioma. La eurozona tiene rasgos culturales muy diferenciados y 23 idiomas oficiales. Es más fácil que un norteamericano se mude de Miami a Denver en búsqueda de trabajo a que un griego intente lo mismo de Grecia a Dinamarca.
Además, la regulación laboral es más estricta en Europa que en Estados Unidos. Esto conlleva que el mercado laboral europeo no cuenta con la flexibilización suficiente para atender las necesidades inmediatas de empleo a pesar de las libertades de tránsito existentes.
Ambos bloques están juntos en esto. El crecimiento de uno depende del otro y sus economías están estrechamente relacionadas. Aunque si bien uno crece más rápido que el otro, lo ideal sería que crecieran con rapidez similar.
Esta situación nos plantea la siempre presente necesidad de orientar las iniciativas de mejora económica con un sentido real de apoyo a la economía. Plantearse lineamientos tan rígidos o aislados como el del BCE, puede resultar como dispararse a sí mismo en el pie.

Publicado en:
http://www.elfinancierocr.com/opinion/Opinion-Fernan_Campos-recuperacion_economica-Estados_Unidos-Europa-bancos_centrales_0_334766577.html

 

lunes, 19 de noviembre de 2012

¡Si México puede, nosotros también!, consolidándose en el mercado de EE.UU.


La economía de México está creciendo fuertemente, alimentado por compañías que contradicen el cliché de que su éxito recae en recibir inversión extranjera directa (IED) para la exportación de productos baratos hacia los Estados Unidos. Más hacia el sur, Costa Rica también es buena en atraer IED y, además de microchips y ecoturismo, gran parte de la economía de Costa Rica aún depende de la exportación de productos de agricultura baratos y servicios de subcontratación de bajo costo. Ciertamente, la economía tica también está creciendo a un ritmo constante, pero el país aún debe seguir un largo camino para llegar al mismo nivel económico de México. De acuerdo al Banco Mundial, el PIB per cápita en 2011 fue 16% más alto en México que en Costa Rica. ¿Podrían entonces las compañías costarricenses cerrar esta brecha mediante la emulación de estrategias utilizadas por sus contrapartes mexicanas?


En un artículo escrito por Adam Thomson en el Financial Times, apunta a que empresas como América Móvil, Cemex, Grupo Bimbo y Televisa están expandiendo sus clientelas e incrementando sus ingresos por inversiones en su vecino del norte, dando como resultado fluidez de la IED en ambas direcciones entre los EE.UU. y México. La Oficina de Análisis Económico de los EE.UU. reporta que las compañías mexicanas destinaron 2500 millones de dólares en IED a EE.UU. en 2011. No obstante, estas empresas cuentan con algunos factores que propician su éxito, de los cuales la condición tica es aún limitada: un considerable mercado nacional que permite lograr economías de escala, un sector manufacturero fuerte, buenas fuentes de dinero para expandirse, un mercado bursátil vívido, y una geografía favorable que incluye una frontera común con los Estados Unidos. Lo rescatable del caso es que podríamos desarrollar estrategias a la medida tica que emule estos parámetros para conducir al éxito.

Adicionalmente, hay un factor compartido entre las empresas mexicanas y ticas: 52 millones de hispanos viviendo en EE.UU. Esto representa cerca de 16% de la población de los EE.UU. y para el 2050, se espera que este número llegue a 29% según el Pew Hispanic Center. Esta masa poblacional adquiere más importancia cuando la Universidad de Georgia reveló en un estudio que el poder adquisitivo del mercado hispano en EE.UU. equivale al lugar 14 a nivel mundial entre las economías más grandes del orbe. Un mercado muy atractivo por su volumen y empatía cultural para con Costa Rica.

El mensaje que debemos llevarnos de los negocios mexicanos es que sí es posible consolidarse en el mercado estadounidense. El punto de partida para aprovechar esta oportunidad es reconocer los roles de dos importantes protagonistas: el gobierno y las compañías. El gobierno debe cambiar sus políticas de una fuerte dependencia en la IED y promover más fuertemente la industria nacional. Depender de compañías extranjeras nos hace vulnerables en el caso de que estas decidan marcharse. Además, esta vinculación económica no brinda mayores beneficios como lo proveería una equivalente industria nacional. Luego, eliminar cargas burocráticas, dar acceso a créditos más baratos, ¡y ni que decir de una mejora considerable de nuestra infraestructura!

Las compañías ticas podrían también contemplar nuevos horizontes para desarrollarse. Por ejemplo, Thomson apunta que los patrones de consumo hispano en EE.UU. son leales al gusto latino. Se plantea entonces la oportunidad de ofrecer productos de calidad ticos con un atractivo que sea distintivamente latino. La falta de un mercado doméstico considerable podría ser compensada parcialmente si dirigimos la mirada hacia Centroamérica. La región centroamericana es naturalmente accesible y cuenta con 40 millones de habitantes, de los cuales, Costa Rica es una décima parte. Si accedemos a otro 10% de la población centroamericana podríamos casi doblar nuestra capacidad nacional y generar economías de escala. Consecuentemente, debemos pensar en la región como un trampolín para consolidar las compañías nacionales e incursionar en el mercado estadounidense. Además por nuestras limitaciones, la ventaja competitiva debería ser enfocada en la calidad.

El mensaje de los negocios mexicanos es claro: ¡Sí, se puede! Sin embargo, nuestra manera de pensar tiene que pasar de valorar más fuertemente la atracción de la inversión extranjera hacia un reenfoque de consolidar nuestros propios negocios. Siempre y cuando se tenga el entendido que ambos son complementarios. Este es el primer paso y es un paso mental que permitiría materializar esfuerzos. El resto vendrá con trabajo duro.

Este artículo fue escrito en conjunto con Till Möwes.
Publicado en:
http://www.elfinancierocr.com/opinion/Si-mexico-puede-opinion_0_208179213.html

lunes, 8 de octubre de 2012

Es mejor una Europa unida

En el debate internacional, se ha planteado la conveniencia de que la Unión Europea (UE) expulse a algunos de sus miembros con problemas de deuda para salvarse a sí misma. En primera instancia, la idea pareciera hacer justicia con aquellos que han llevado bien sus finanzas nacionales y un “justo” castigo para quienes se dedicaron a despilfarrar el dinero. No obstante, reducir el problema a la expulsión de algunos de sus miembros traería consigo consecuencias económicas, sociales y políticas que ninguno de sus miembros o países amigos desea. Además, limitaría el poder y potencial adquirido por la zona a través de este proyecto de unificación.


La salida de uno de sus miembros traería repercusiones directas en los mercados financieros como el incremento en la variación del precio de los bonos y acciones, la pérdida de confianza de los inversionistas y salidas masivas de capital desde Europa. Al suceder una eventual ruptura, los inversionistas sentirían inseguridad sobre las nuevas dinámicas de una economía europea que se intentaría de reinventar enfrentado barreras comerciales entre los países que se quedan y se van con una clara limitación al acceso a mercados. En el imaginario caso de la salida de España por ejemplo, la UE perdería acceso directo alrededor del 10% de los habitantes de la región con el potencial de ser la cuarta economía de la zona.

Asimismo, la expulsión de los países problemáticos implicaría el re-nacimiento de las antiguas divisas como la dracma griega o la lira italiana. Según estimados del banco de inversión japonés Nomura, Grecia e Italia llegarían a perder alrededor del 60% al 30% del valor de sus divisas; esto es como decir que necesitaríamos 250 colones para comprar lo que antes valía 100. Esto implica fuertes pérdidas económicas para la región porque los bonos de esos países se pagarían en monedas que valdrían una fracción de lo que en realidad fueron comprados. Esto dificultaría obtener capital extranjero que invierta en sus países porque ningún organismo o inversionista quiere poner sus recursos en monedas con fuertes tendencias de devaluación.

Por otra parte, la salida de estos países implicaría la revaluación del euro. Esto lastimaría particularmente al motor de la economía europea: Alemania. Las exportaciones alemanas representan alrededor de un 50% de su PIB, y encarecerlas significaría un atentado directo contra las mismas. Esto cobraría más relevancia aún si vemos que Alemania en el contexto europeo representa un 28% de su PIB. Por tanto, una potencial desaceleración de la economía alemana representa implicaciones directas negativas para el crecimiento de la economía de la región.

Por otra parte, ante la salida de países miembros, la Unión Europea disminuiría su cuota de representación en organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. Esto deja a la Unión Europea con una capacidad reducida en la toma de decisiones sobre políticas internacionales, acceso a fondos y peor aún disminuye su poder relativo ante otras potencias como China y Estados Unidos.

El aspecto social correría riesgo también. Los países expulsados sufrirían de una alta inflación (hasta un 50% para Grecia según el banco francés BNP Paribas) y por ende lastimaría directamente el poder adquisitivo de los ciudadanos causando mucho desempleo que a su vez rebota en pobreza, crimen e insatisfacción en el sistema político. Esto da terreno fértil para que haya intentos considerables de migraciones desde los países expulsados, y la posibilidad de que extremistas políticos tomen el poder y generen inestabilidades entre las relaciones diplomáticas ya existentes.


Los europeos han reconocido que su oportunidad radica en la unión. La última acción de aprobar el nuevo fondo de salvamento por parte de los alemanes reivindica este pensamiento. Esto garantiza aplicar un eventual salvamiento a los países con mayores problemas de deuda en los próximos dos años. Los europeos han sido ejemplo en vislumbrar una integración poco antes explorada, como lo son la complementación de la integración social y política junto a la económica. El camino de la recuperación seguirá siendo lento como hasta ahora, pero de tomarse la vía alternativa de la desintegración, solo podríamos esperar que las cosas se pongan peor.

Este artículo fue escrito con la colaboración de: Fernando Cabrera, Andrea Hernández, José Paz, Jorge Ortega, Alvaro Goicoechea.
Publicado en:
http://www.elfinancierocr.com/opinion/Opinion-Fernan_Campos-Europa-miembros_0_179382101.html

lunes, 16 de julio de 2012

La sustancia de la economía de Costa Rica

El paradigma de una Costa Rica desarrollada se basa en la idea de atraer inversión extranjera, dar concesiones a la empresa privada para el desarrollo de la infraestructura pública, firmar tratados de libre comercio y educar a la población para que capitalice estas oportunidades. ¿Es un enfoque adecuado? Sí. ¿Es esto suficiente para lograr el salto a la Costa Rica desarrollada? No. La premisa que debemos sostener es que no podremos ganar la lucha contra la pobreza y alcanzar el imaginario del desarrollo costarricense si seguimos apostando por herramientas de desarrollo potencialmente volátiles. Esto porque en tanto Costa Rica no logre mantener costos competitivos y estándares de calidad y eficiencia aceptables, el costo de oportunidad de las compañías transnacionales responderá a su natural interés de buscar lugares más rentables. La orientación sugerida para diversificar el desarrollo nacional debería ser hacia fortalecer la empresa nacional. De esta forma complementaria generaríamos una fuente fresca de recursos y Costa Rica estaría menos expuesta al costo de oportunidad de las empresas extranjeras. No obstante, el país se ha enredado en sus propios mecates. Actualmente ocupamos el lugar 121 de 183 naciones como país que facilita los negocios, según el ranking de Doing Business del Banco Mundial. En comparación con las otras naciones latinoamericanas, ocupamos el bajo puesto 25 de 31. Precisamente la evaluación señala serias deficiencias en trámites para abrir un negocio, obtención de crédito y protección al inversionista. En otras palabras, el sistema costarricense no le facilita la vida a propios y extranjeros. Entonces, ¿por dónde comenzar? Primeramente se debe redefinir el marco legal para que los negocios operen. Esto es: menos trámites, digitalización de servicios, y garantías de protección al inversionista, por ejemplo. Seguidamente habrá que dotar a las empresas nacionales de buenas fuentes crediticias. Paralelamente, Costa Rica debe solidificar su enfoque en generar empresas nacionales de servicios y tecnología. Establecer este tipo de negocios es relativamente bajo, existe mano de obra con talento, y tendría el potencial del alcance internacional por la estructura existente de nuestros tratados de libre comercio. Además, en estas áreas tenemos mayor probabilidad de éxito para desarrollar nuestras ventajas competitivas como lo son la calidad y el valor agregado. Es imperativo que Costa Rica evite meterse en el juego de producir en grandes volúmenes y manufactura o producción agrícola sin valor agregado, puesto que en esto China e India son más baratos y con mayor capacidad de producción. Complementariamente, el gobierno debe proveer la infraestructura que el país urge, facilitar incentivos fiscales a las empresas nacionales nacientes y sobre todo, que detenga esa obsesión por hacer crecer el aparato estatal. De mantenerse el statu quo de la economía costarricense continuaremos siendo catalogados de una forma relativamente decente. Pero sin nuevas fuentes de riqueza, no será posible dar el salto al desarrollo. La tarea de fondo está en desarrollar y apoyar nuestra propia industria para obtener una economía más vigorosa y diversificada.

Publicado en:
http://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=5328291
http://www.elfinancierocr.com/opinion/sustancia-economia_0_140985937.html

viernes, 16 de diciembre de 2011

Lo que no se discute en el Plan Fiscal

En las últimas semanas se ha acalorado la discusión del Plan Fiscal sobre una óptica aislada de la aplicación de impuestos y como estos pretenden sanar el déficit del gobierno. No es para menos, el país se enfrenta a un problema financiero en principio simple: Costa Rica gasta más de lo que percibe. Sin duda alguna, las finanzas públicas encontrarían un alivio temporal al aumentar la carga impositiva como este paquete tributario pretende. No obstante, la actual intención de obtener más dinero para cubrir el gasto no trata los problemas estructurales de las finanzas públicas.
¿Cual es el problema de fondo que debería atender el plan fiscal? Las finanzas nacionales encontrarán paz cuando se atiendan tres aspectos: la eficiencia del gasto público, la evasión fiscal, y la concepción del Estado como servidor del sector privado y no como un fin en si mismo.
El gobierno debe de aumentar el control de sus egresos. El gasto en burocracia aumentó un 20% durante la administración pasada. Tenemos el nivel más alto de déficit en América Latina (5.2% del PIB). La Comisión Económica para América Latina de las Naciones Unidas (CEPAL), pronostica un déficit del 5.5% del PIB para el 2012. Y en octubre pasado, según se discutió en el seno de la Asamblea Legislativa ante la aprobación del presupuesto 2012, se hallaron casos de gastos superfluos como los 100 millones más de colones presupuestados en alimento para caballos de la Fuerza Pública sin que el número de animales aumentara proporcionalmente, o los 29 mil millones de colones destinados para consultorías.
La Controlaría General de la República publicó durante noviembre pasado un comunicado que refleja la evasión fiscal (informe No. DFOE-SAF-IF-06-2011). Este documento recalca la evasión del impuesto de la renta que alcanza un 19% de recaudación de los potenciales 78 000 millones de colones que se supone deberían ingresar. Además, un 63% de aquellos que reportan, declararon un impuesto de cero colones para el periodo 2010. Otros estudios de la Contraloría señalan una evasión del 30% en el impuesto de ventas. No es de sorprender que la Contraloría manifieste a la Dirección General de Tributación que debe de mejorar la gestión de cobro y sanciones tributarias.
Complementario a lo anterior, el gobierno debe de comprender su misión como facilitador del desarrollo de su población y no como un fin en si mismo. No obstante, la práctica nacional funciona en sentido opuesto. Síntomas de eso son los casos de extensivos trámites para establecer un negocio, la carencia de políticas claras de desarrollo nacional que acompañen la empresa privada, y ahora, el hecho de pedirle más dinero a los costarricenses para financiar un gasto desmedido. El World Economic Forum, confirma el mediocre desempeño del gobierno en facilitar el desarrollo privado cuando en su reporte de competitividad para el 2011-2012, resalta que nuestro país ocupa el puesto 83 en infraestructura y el 109 en ambiente macroeconómico de una lista de 140 países. Obstaculizar el desarrollo privado es evitar que la población genere riqueza y que por ende se fortalezca la economía. También es comprometer la fuente que genera el dinero de los impuestos.
Por otra parte, la carga impositiva de Costa Rica, según Juan Carlos Hidalgo del Cato Institute, fue equivalente al 23.1% del PIB en el 2008 y del 21.7% para el 2009. En estos mismos años de recesión, los EE.UU. registraron un 26.1% y un 24%. Las proporciones se asemejan y demuestran que los costarricenses no tenemos bajos niveles de impuestos.
Esto nos debe de llevar a concluir que el gobierno de la República no tiene la autoridad moral para pedirle más tributos a los costarricenses ante tanto no demuestre un cambio de actitud en el manejo racional del dinero. De otra forma, alimenta un sistema insostenible y obstruye el desarrollo del sector privado.

Publicado en:
http://wvw.elfinancierocr.com/ef_archivo/2012/enero/15/opinion3000259.html
http://www.larepublica.net/app/cms/www/index.php?pk_articulo=5322493

martes, 30 de noviembre de 2010

La recuperación económica de EE.UU. es sostenible


El mundo financiero permanece lleno de expectativas o incertidumbres según quiera usted definirlo. Una nueva expectativa (¿o incertidumbre?) gira en torno a la sostenibilidad de la recuperación económica de los Estados Unidos. ¿Qué tan certero es que Estados Unidos pueda recuperarse sostenidamente? A continuación evaluaremos algunos puntos que presumen la sostenibilidad de la recuperación económica de Estados Unidos.
Técnicamente ya estamos fuera de la recesión, el National Bureau of Economic Research ha decretado oficialmente la finalización de la recesión en junio de 2009. También, la economía norteamericana vuelve a retomar crecimiento con un incremento positivo en su producto interno bruto real por 5 trimestres consecutivos.
Asimismo Estados Unidos debe ser visto en contexto y esto quiere decir mirar el flujo comercial con sus principales socios. En este caso, en una evaluación de Octubre 2009 a Octubre 2010 y según datos de la US Trade Comission, EE.UU. tiene un incremento del 25.4% en importaciones y un 22.5% en exportaciones. Esto nos dice que Estados Unidos experimenta una fuerza pujante de comercio y que a la vez encuentra contrapartes apropiadas con quien comerciar para continuar la reactivación económica.
Adicionalmente, el gobierno y la Reserva Federal (FED) mantienen paquetes de estímulos fiscales y monetarios que no es de esperarse se retiren hasta tanto se alcance estabilidad completa. En la página web www.recovery.gov se detalla como a setiembre de 2010, el gobierno norteamericano ha vertido en la economía unos USD 251 500 millones generando alrededor de 670 000 nuevos empleos, especialmente en educación, salud, transporte y energía. Adicionalmente, la FED además de mantener la tasa de interés entre un 0% a un 0.25%, ha vertido a la fecha USD1.7 millones de millones en compra de bonos del tesoro y se espera que para junio de 2011 vierta otros USD 600 mil millones más. Esto forma parte de su política conocida como Quantitative Easing que busca verter liquidez en la economía para reactivar el consumo, inversión y empleo. A Octubre pasado, esta medida logra aportar 151 mil nuevos empleos en EE.UU. Claramente, la FED y el gobierno se mantienen atentos a alentar la reactivación económica de manera activa.
Es importante recalcar que además de los esfuerzos realizados, se han hecho avances importantes en establecer regulaciones que acompañe el crecimiento económico de forma que no volvamos a caer en los errores que nos llevaron a la crisis. La aprobación reciente de la ley Dodd-Frank establece restricciones sobre apalancamientos y toma de riesgo excesivos. Básicamente la regulación plantea mecanismos de monitoreo de actividad financiera en la que se le aplicarían regulaciones más severas a aquellas instituciones que asuman más riesgo en sus operaciones.
La recuperación económica puede ser entendida como un vector. La magnitud está dada por la experimentación de la recuperación económica, y el acompañamiento de la FED y el gobierno en el proceso que lleva a los inversionistas a buscar las bolsas accionarias nuevamente. La dirección está dada por las nuevas regulaciones que hacen menos propenso repetir una crisis financiera como la ya experimentada. El vector esta adecuadamente compuesto: ciertamente el Tío Sam camina de nuevo.

Agradecimiento especial a Pablo Campos, Mario Torres, Carolina Fernandez y Carolina Martinez en el proceso de investigación.
Publicado en:
http://www.nacion.com/2010-12-08/Opinion/Foro/Opinion2615275.aspx

martes, 28 de septiembre de 2010

¿Es China sostenible?


La República Popular de China experimenta un crecimiento anual alrededor de un 10% en su economía. Tiene una población de 1.3 billones de habitantes. Se ha convertido en la planta de producción del mundo, desde baratijas hasta alta tecnología. Y según estudios del Deutsche Bank, se espera que a principios de la década del 2020, este país de dominio político comunista, pero de práctica económica occidental, se convierta en la primera potencia económica del mundo.

China sobrepaso durante los últimos meses a Japón como la segunda economía del mundo. Quien es el mayor acreedor de deuda de los Estados Unidos, es serio en sus intenciones de fortalecer su brazo económico.

Ante este escenario hay que plantearse la pregunta: ¿será posible la consolidación económica de China?

Tratemos en primera instancia la distribución de la riqueza. Según el Fondo Monetario Internacional, su PIB per cápita de US$4000 ocupa el puesto 97 del mundo. Muy lejos del monto que ostentan los norteamericanos con US$48000. Un país de contrastes, en que mientras se abren tiendas Cartier y se venden Ferraris en la costa, en las zonas más profundas de China, la pobreza es extrema. China crece con focos desbalanceados de concentración de riqueza. Un ingrediente algo picante para la generación de levantamientos sociales.

Por otra parte, la mano de obra china está experimentando un aumento en el costo, según reportes de Reuters. El Banco Popular de China, recomendó fortalecer el mercado de consumo interno para garantizar la extensión y consolidación de su crecimiento a través del aumento de la capacidad adquisitiva de sus ciudadanos. Su mano de obra barata, uno de los factores de competitividad más claves para atraer inversión extranjera, se vería comprometida.

Además del problema del aumento del costo de mano de obra, el respetado economista chino Fan Gang, reconoció recientemente que China necesita 150 millones de empleos anuales para mantener un crecimiento anual de un 8%. Eso equivale a generar 375 empresas al año del tamaño de empleados que IBM actualmente posee. Costo y volumen parecieran confabularse conjuntamente.

Las exportaciones, otro de los pilares de crecimiento para China, pueden perder su atractivo ante la revaluación del yuan por las presiones internacionales de continuar la tendencia.

Paradójicamente, el sistema comunista chino no parece ser obstrucción. Este régimen comunista se ha preocupado por garantizar una dinámica económica occidentalizada. Su “socialismo de mercado” funciona como controlador de poder y facilitador de una estructura económica capitalista.

China se ha convertido en un gigante insaciable de crecimiento. Un crecimiento desproporcionado, que ilusiona. Un crecimiento que también, tarde o temprano, le costara cuestionamientos serios sobre derechos humanos y regulaciones laborales. Ciertamente, el fenómeno de China podría terminar en ser la historia de en un gigante con pies de barro.

Publicado en:
http://www.nacion.com/2010-10-07/Opinion/Foro/Opinion2547171.aspx
http://www.prensalibre.cr/pl/comentarios/33945-ies-china-sostenible.html

martes, 27 de julio de 2010

El complemento del libre acceso a los mercados


En noviembre de 2001, el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió una publicación que establece el libre acceso a mercados como base del crecimiento económico y contribuyente clave en la disminución de la pobreza. Resulta tan enfático, que afirma que ningún país es capaz de desarrollarse plenamente si mantiene un sistema económico proteccionista y aislado.

Sin embargo, ¿garantiza el libre acceso a mercados el paraíso del desarrollo económico por sí mismo? Para responder esta pregunta hay que entender quienes han utilizado el libre acceso a los mercados, como lo han utilizado y lo más importante: que resultados han obtenido.

Los Ingresos por Inversión Extranjera Directa (IIED), entre otras variables, evidencia el nivel de apertura de una economía. Desde 1980 y hasta el 2008, el banco de estadísticas del FMI destaca que los países desarrollados han tenido un flujo anual promedio de US$393 billones en IIED. No obstante, el resto del mundo reporta un promedio anual de menos de la mitad del valor alcanzado por la contraparte desarrollada (43%). Resulta claro quién capta más ingresos.

Las naciones desarrolladas claramente se enfocan en mantener una inflación controlada, altos niveles de salud, seguridad, educación e infraestructura además de incentivar las empresas locales. Esta combinación de factores los lleva a tener un sistema productivo nacional robusto que es capaz extenderse más allá de sus fronteras y por ende, tomar ventaja del libre acceso a los mercados.

El aplicar una política de libre acceso de mercados a un país en vías de desarrollo sin acompañarla de una política de desarrollo pertinente podría llegar a ser perjudicial. Internamente y bajo el escenario de contar con una balanza comercial negativa e inversión extrajera que compita en condiciones desiguales con las empresas nacionales, podría provocar el desplazamiento de la estructura productiva nacional por grandes conglomerados empresariales. Hacia afuera, una nación sin un sistema productivo basado en empresas consolidadas eficientes, no podrá tomar ventaja de los beneficios de aventurarse en nuevos mercados para aumentar su volumen de ingresos.

Por otra parte, ante la llegada de la inversión extranjera sin una política de desarrollo que acompañe, existiría una pérdida de oportunidad de vincular los procesos productivos con la inversión entrante. Así se garantizaría la transferencia de conocimientos que potenciaría la estructura productiva local. En esta línea, Corea del Sur ha sido exitosa al aplicar desde la década de los 60 la estrategia nacional conocida como la Economía basada en el conocimiento.

Un estudio econométrico hecho por especialistas de Georgia State University y el Central University of Finance and Economics de China, logró identificar que los IIED en los países desarrollados son sensibles a las carga de impuestos, mientras que en los países en vías de desarrollo los IIED resulta sensibles a las políticas gubernamentales y la corrupción. Señala además la IIED es sensible al nivel de infraestructura en ambas categorías de países.

Por tanto, el gobierno debe dar la misma prioridad al libre acceso a mercados en conjunto con una política de desarrollo enfocada a potenciar el perfil competitivo del país. Han entonces de ser vistas como complementos. De todas formas, pelear la batalla del libre acceso a mercados sin armas propias resulta poco conveniente y desventajoso.

Publicado en:
http://wvw.elfinancierocr.com/ef_archivo/2010/septiembre/05/opinion2454603.html

jueves, 20 de mayo de 2010

¿Volar alto?


Evidentemente el transporte aéreo hizo que el mundo cambiara la medición de las largas distancias en términos de tiempo y no de longitud. Nadie discute sobre la necesidad de garantizar flujos eficientes de pasajeros y carga a través de este medio. Lo que se pone en cuestión en el transporte aéreo, y particularmente en las aerolíneas, es la viabilidad financiera del negocio.

Según reportes del Daily Financial, la industria de las aerolíneas registró pérdidas por USD 9.4 billones en el 2009 y se espera que durante el 2010 alcancen pérdidas por USD 2.8 billones.

Este negocio asimismo tiene una paradoja algo difícil de resolver. Cuando la economía esta boyante los precios del petróleo se elevan provocando una alza en los costos operacionales. Por otra parte cuando la economía anda mal, muchos potenciales pasajeros no cuentan con el dinero suficiente para pagar el tiquete. Ambos casos afectan sensiblemente las utilidades.

Resulta entonces natural que en esta industria haya una tendencia de fusiones y adquisiciones con fin de lograr economías de escala y consolidar la participación de los actores en el mercado. Solo en lo que llevamos de este año, en Europa hemos presenciado el caso particular de Iberia y British Airways, a nivel regional la reciente unión entre Avianca y Taca y se desarrolla la consolidación de lo que sería el conglomerado más grande del mundo entre United Airlines y Continental en los Estados Unidos.

Sin embargo, algunos especialistas señalan que en el largo plazo estas fusiones entre los grandes actores del mercado propiciaran prácticas monopólicas que traería consigo la terminación de compañías más pequeñas. Como evidencia reciente de este fenómeno la Air Transportation Association en Estados Unidos ha registrado desde el 2000, un total de 37 aerolíneas que se han declarado en bancarrota y otras 9 que han sido liquidadas. La carencia de competidores propiciaría entonces a un aumento de mala calidad en los servicios y en las tarifas aéreas en caso que un regulador no exista.

A pesar del lúgubre panorama que enfrenta este negocio, la necesidad obligada de las aerolíneas ante la ausencia de alternativas eficientes de transporte en gran escala pareciera ser una de la razones del porque este negocio sigue existiendo. Hasta tanto la tecnología no desarrolle nuevos medios (como trenes super-eficientes), el transporte aéreo no estará seriamente amenazado.

Podría ser que esta industria retome un aire de la mano de aviones de última generación que tengan un consumo eficiente de combustible, como el caso del Boeing 787. Sin embargo, eso no desvincula el problema de la alta dependencia del petróleo. Una mano amiga de parte del gobierno que regule tarifas podría ser también de gran ayuda para mantener pequeñas aerolíneas operando. ¿Que traerá entonces la historia del negocio que inició por nuestra fascinación de imitar el vuelo de las aves? Incierto no lo es por el momento, pero costoso y problemático sin lugar a dudas.

Publicado en:
http://www.nacion.com/2010-05-26/Opinion/Foro/Opinion2384743.aspx
http://www.prensalibre.cr/pl/comentarios/25685-ivolar-alto.html
http://wvw.elfinancierocr.com/ef_archivo/2010/julio/11/opinion2374722.html

domingo, 7 de marzo de 2010

Lo que el viento nos dejó… ¡Al menos en los mercados financieros!


Ahora que los mercados financieros mundiales se encuentran en proceso de recuperación (y según se ve sostenida), surge el debate sobre lo que se debe hacer para evitar una hecatombe similar. Hace meses atrás grandes firmas del mundo de las finanzas como RBS o AIG, estuvieron al borde del colapso de no ser por la intervención estatal. Al final de cuentas fue salvar a entes que se expusieron a riesgos excesivos innecesarios (una manera algo elegante de llamar así a la codicia).

¿Cómo hacer que los mercados financieros sigan operando y al mismo tiempo establecer las reglas del juego para evitar otro desastre? Durante finales del pasado enero, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anunció públicamente su intención de aprobar una ley para regular los mercados financieros conocido como Volcker Rule (La norma de Volcker). Obtiene su nombre por quien precisamente la inspira y quien fuera presidente de la Reserval Federal de EE.UU. desde 1979 a 1987, Paul Volcker. Básicamente, la nueva regulación se fundamente en un principio simple pero radical para las actuales prácticas bancarias, prohibir que los bancos tengan practicas conjuntas de banca de inversión y de banca orientada al consumidor (cc. retail banking). ¿La razón? Los bancos encontraron muy conveniente asumir posiciones especulativas de alto riesgo apalancados en los dineros de sus clientes.

El anuncio de esta regulación trajo consigo que las acciones de muchos bancos cayeran debido a que las nuevas normas restringirían el flujo de liquidez. Además la información que se proporcionó fue poco detallada, lo que generó incertidumbre en el mercado.

Creo existe un consenso en todos los ámbitos luego de esta crisis: nadie quiere que vuelva a ocurrir una crisis financiera similar. Para vislumbrar una regulación que permita mantener la liquidez de mercado, la seguridad del consumidor y la posibilidad de potenciar negocios, creo es conveniente entender que nos llevó a este problema.

Varios especialistas, entre ellos Volcker, han señalado que la abolición de la regulación Glass-Steagal en 1999, que precisamente marcaba la división entre banca retail y banca de inversión, fue lo que propició todo este debacle financiero. Los intentos entonces de volver a regular los mercados financieros buscan sustentarse en el espíritu de ésta, ahora extinta, norma.

Asimismo, es importante entender que la mano invisible de Adam Smith y las principios de Milton Friedman no parecen tener más cabida, puesto que se ha demostrado que los mercados no se auto regulan. Por el contrario, parece que la regulación fue lo que mantuvo los mercados financieros relativamente sanos, y fue la intervención estatal la que salvó la economía. George Soros, magnate y gurú de las inversiones, señalaba precisamente que la academia estaba en deber de remodelar la teoría económica, puesto que los actuales parámetros han fallado.

No se puede ser tan ingenuo de pensar que las mismas prácticas bancarias de antes reconsiderarán sus acciones, cuando su orientación es únicamente maximizar ganancias. A mi parecer, la regulación debe existir pero orientada a la limitación de la excesiva toma de riesgos financieros y a la creación de productos financieros tóxicos como los Credit Default Swaps de hipotecas sub-prime. Separar la banca de inversión de la banca convencional puede traer problemas de apalancamiento porque los bancos de inversión no tendrían los fondos suficientes para nutrir de liquidez al mercado y así dinamizar la economía a través de capitales de riesgo y fondos de inversión. Asimismo, creo en la idea de dar un tope a los bonos de los banqueros. Así será menos probable que la codicia vuelva a ocupar el lugar de la lucidez de las mentes brillantes que manejan los grandes bancos.

Existe también otro punto que debe de considerarse a fin de que la acciones que se ejecuten den buenos frutos. Luego de esta catástrofe, quedó demostrado que los mercados financieros son muy interdependientes y fácilmente afectados entre sí. Por tanto, al tener una connotación global, las acciones pertinentes deben de ser globales de igual manera. Sea cual sea el resultado final de la regulación, las mismas deben de estar calibradas al menos por los principales actores de las finanzas mundiales y a ellos me refiero con EE.UU., el Reino Unido, Europa y Japón. De otra forma, la restricción de un mercado y la continuación de antiguas prácticas en otros llevarían a flujos de capital especulativos que terminarían dañando a quien se auto reguló primero.

Quien no recuerda su pasado está condenado a repetirlo en su futuro. La regulación e intervención estatal es claro que juega un papel más importante que antes. La historia parece darle la razón a Keynes. Es por tanto necesario que el mundo se dé cuenta que se ha vuelto un lugar más integrado y frágil que requiere nuevas medidas a fin de garantizar un progreso económico sostenible.

Publicado en:
http://www.larepublica.net/app/cms/cms_periodico_showpdf.php?id_menu=50&pk_articulo=34286&codigo_locale=es-CR
http://www.prensalibre.cr/pl/comentarios/21062-lo-que-el-viento-nos-dejo-ial-menos-en-los-mercados-financieros.html

domingo, 21 de febrero de 2010

La oportunidad del euro


La elevada deuda nacional que algunos países en la zona del euro han contraído expone sus bonos a una fuerte degradación en su ranking de riesgo y peor aún, a que no puedan cumplir con el pago de los mismos (riesgo de ‘default’). Este caso aplica particularmente al caso de Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España. Los ‘PIIGS’ por su acrónimo en inglés (un acrónimo que en lo particular considero despectivo y de poco gusto)

El European Central Bank (ECB) mantuvo sus reservas sobre intervenir en la economía de estos países y solventar su problema. Su argumento se fundamentaba en que la misión del ECB es controlar la inflación en la zona del euro y que las finanzas de cada país es de competencia soberana de cada nación. Por tanto, el ECB no rescataría a nadie. Evidentemente, imprimir dinero para pagar deuda significa un aumento en la inflación que el señor Trichet no desea. Las opciones para neutralizar el problema son limitadas entonces: recortar el gasto nacional, aumentar impuestos o ambos.

Es aquí donde a mi criterio surge la oportunidad. El contexto mundial señala que en el mediano plazo, Estados Unidos tendrá un grave problema de recuperar la fortaleza de su mercado interno por problemas de desempleo y tasas de consumo que fueron afectadas por la reciente crisis. La deuda interna de USD$1.7 trillones hace ver difícil la administración de una potencia que ve disminuir su poder. Por otra parte, China presenta actualmente un acelerado crecimiento en su PIB. Esto los expone al fenómeno de las ‘burbujas’. Como la del ‘dotcom’ o la burbuja inmobiliaria que metió en problemas al mundo recientemente. Según pronostican, esta re-aceleración no podrá sostenerse más allá de la segunda mitad del 2010 y luego de eso, los indeseables resultados cuando una ‘burbuja’ explota.

Europa por su parte tiene una economía más saludable que sus similares, y un banco central con la independencia suficiente de garantizar el control de la inflación en el área. Estas condiciones entre otras, hacen que el euro gane más valor con respecto a los dólares norteamericanos o al renminbi. Este es un factor fundamental en la atracción de liquidez. Por tanto, estos grandes flujos de inversión fortalecerían los mercadores financieros europeos y por ende robustece su economía.

Sin embargo, para lograr esto el ECB debe de generar los mecanismos para asistir monetariamente a países que expongan el valor comparativo del euro. De otra manera, el tipo de cambio del euro con respecto a otras divisas cae y la oportunidad de atraer otras inversiones consigo. El caso reciente de los 'PIIGS' lo evidencia claramente. Un euro a inicios de enero era aproximadamente a 1.50 USD, hoy en día, luego de especulaciones y falta de claridad de cómo solventar el problema de los 'PIIGS', un euro ronda los 1.35USD.

Muchos miembros de la zona del euro han entregado la soberanía de su política monetaria con la esperanza de generar mejores condiciones económicas para sus poblaciones. Debe de haber algún mecanismo que subsane esta carencia. Especialistas han señalado que el problema de los ‘PIIGS’ se solucionaría en parte con la devaluación de su moneda, si aún la mantuviesen, pero ya no es más el caso. Una lección importante cuando hablamos de integración monetaria.

Hace unos días los alemanes anunciaron un plan de rescate para los griegos, el caso más caliente de los ‘PIIGS’. Sin embargo, esto nace como una iniciativa unilateral que no ha sido calibrada con el ECB. Además esta asistencia no considera, al menos aún, la asistencia sobre el resto de las naciones con los mismos problemas. Sin embargo, no ha habido transparencia sobre como solucionaran el problema y los aires especuladores sobre el euro se mantienen.

El sistema del euro es un proceso de aprendizaje continuo. Es pionero y por tanto debe de ponerse atención de las cosas a fortalecer y corregir conformen surjan las experiencias. A mí criterio, el ECB debería de reconsiderar el establecimiento de mecanismos alternativos para asistir a países expongan el valor del euro, sean estos de carácter proactivo o reactivo. Así, el ECB podría no solo fungir como conservador de valor sino potenciador del mismo. Por tanto, Europa sería aún más atractiva a las inversiones por la fortaleza comparativa del euro con respecto a otras divisas, y con un elemento novedoso que permitiría sacar conservar/potenciar su valor.

Publicado en:
http://www.diarioextra.com/2010/marzo/31/opinion04.php
http://www.prensalibre.cr/pl/comentarios/22548-la-oportunidad-del-euro.html

lunes, 1 de febrero de 2010

¿Dolarizar a Costa Rica?


Como parte del actual debate político nacional, y próximo a resolverse este 7 de febrero, hay ciertas propuestas que dada su trascendencia en el plano económico deben ser reflexionadas con cuidado. Este es el caso de la dolarización. La dolarización es, el simple acto de adoptar una moneda extranjera como sustituto de la moneda local. En este caso la desaparición del colón costarricense por la adaptación del dólar estadounidense como divisa de cambio.

Una idea engañosa al respecto es entender esta adopción del dólar como una forma de equiparar los patrones de consumo en Estados Unidos. La gente pensará: ganamos en dólares, gastamos en dólares, ¿buen negocio, no? Pareciera atractivo si no lo pensamos mucho. Sin embargo, la dolarización tiene un trasfondo más amplio. En los próximos párrafos, explicaré porque la dolarización no es conveniente para el caso de Costa Rica.

Según el respetado economista Frederic Mishkin, la dolarización debe de ser empleada cuando: “existen problemas de falta de transparencia y compromiso para cumplir los objetivos fijados de alcanzar determinado valor en el tipo de cambio, ante otras divisas”. En el caso costarricense las bandas cambiarias han permitido fluctuar el colón con respecto al dólar, y ajustarlas según las demandas del mercado y la necesidad del Banco Central por regular el tipo de cambio. Evidentemente, en Costa Rica no tenemos un problema de falta de transparencia y compromiso al respecto. Hay libre participación en el mercado de divisas y las bandas permiten ser flexibles para adecuarnos a las necesidades cambiarias del momento.

La dolarización conlleva el problema de la falta de control sobre el valor de la divisa que adoptemos. Eso quiere decir que actualmente podemos hacer que un colón valga más o menos dólares. Según convenga. Con la dolarización, perdemos ese control. Un dólar valdrá siempre un dólar y nuestra economía no podrá hacer nada para cambiarlo. El problema de perder ese control hace que nuestros exportadores pierdan la ventaja de consumir localmente en colones (moneda que pierde valor) y vender en dólares (moneda que gana valor). O bien, que nuestros importadores traigan dólares al país y gasten en colones. Se pierde la oportunidad de generar utilidad con el tipo de cambio. Este hecho hace perder atractivo sobre la promoción del comercio nacional.

Otro problema con la dolarización es que perdemos independencia en nuestra política monetaria. Perder este derecho, significa que estamos aún más sujetos a los impactos que sufra el dólar a nivel internacional. También, perderíamos la capacidad por parte del Banco Central, de imprimir dinero y actuar como prestamista de último recurso al sistema bancario nacional y nutrir de liquidez el mercado.

Por otra parte, perdemos la oportunidad de generar bonos del Estado en colones. Muy útiles para nutrir de fondos al gobierno y sostener así los programas de asistencia social, de desarrollo urbano y rural o cualquier otra gestión. En otras palabras, el gobierno pierde la capacidad de generar dinero para funcionar. Entonces, tras de que falta plata, le pretenden quitar al Estado la capacidad de generar dinero por si mismo. Habrá que darle un premio a “la genialidad” a quien propone dolarizarnos.

Como conclusión, fíjese bien donde pone su voto este domingo. Los que se pintan de rojo y blanco no explican bien las cosas y crean falsas expectativas a la población. Dolarizar, en definitiva, no es bueno para Costa Rica. Es mejor entenderse con tucanes y jaguares.

Publicado en:
http://www.larepublica.net/app/cms/cms_periodico_showpdf.php?id_menu=50&pk_articulo=34002&codigo_locale=es-CR

lunes, 28 de diciembre de 2009

Darse algo de ánimo




En Costa Rica damos espacio a la crítica, a los cuestionamientos y a la sospecha. Muchas veces lo negativo llena nuestras cabezas más que aquellos asuntos que, como sociedad, nos dan aliento. Por eso quiero hacer una reflexión de aquellos aspectos por las que, como país, deberíamos sentirnos orgullosos ante el mundo y las pasadas generaciones. Nunca está de más darnos algo de ánimo antes de comenzar un nuevo año.

Como joven costarricense, que tuvo la oportunidad de estudiar economía y finanzas en Inglaterra, permítame compartirle una breve reflexión sobre lo que la sociedad costarricense significa ahora para mí, luego de haber compartido durante algún tiempo con gente de muchas partes el mundo. A mi criterio, Costa Rica tiene una de las sociedades más vanguardistas en el mundo. Mi conclusión final giró en torno a tres ejes que son muy difíciles de armonizar al mismo tiempo: la paz, la protección ambiental y la solidaridad. Y por ello el motivo de este artículo de reconocernos a nosotros mismos como gente especial.

Costa Rica puede sentirse orgullosa de ser una nación pacifista, verde y con un amplio sentido de la solidaridad. Esta combinación de factores no es fruto de la casualidad. Por ejemplo, en Costa Rica abolimos el ejército, resolvemos los problemas sociales hablando y hasta vemos con malos ojos aquellos que hablan de armas. Las fuerzas militares simplemente son exóticas para los costarricenses. Y aún resulta más sorprendente para los extranjeros saber que un país no le teme a que lo invadan porque ha sabido llevarse bien con sus vecinos.

La cuarta parte del territorio nacional es protegido. Alrededor del 5% de la biodiversidad del planeta es conservada en nuestros bosques y contamos con una agresiva política conservacionista. En definitiva, Costa Rica ha demostrado que darle un espacio a la naturaleza es posible.

Asimismo, contamos con un sistema que prioriza las garantías sociales, la educación y la salud para la promoción de oportunidades para los que menos tienen. Esta solidaridad se manifiesta fuertemente en la respuesta de la sociedad civil luego de algún desastre natural. El tico tiene un corazón solidario.

La relevancia de estos factores “a la tica” trasciende aun más si estos principios los elevamos a una escala global. Solamente imaginemos como sería el mundo si Irán fuera menos beligerante, China menos contaminante, o Estados Unidos con un sentido más amplio de cooperación internacional. ¿No sería acaso el mundo un lugar mejor?

Ciertamente, Costa Rica tiene razones para celebrar y considerarse a sí misma exitosa en su intento de ser diferente, para bien, ante el resto de naciones. No por coincidencia la agencia británica New Economics Foundation (NEF) situó a Costa Rica como el país más feliz del mundo durante este año.

Estas virtudes descritas anteriormente también son ventajas competitivas que permitirán el desarrollo del empresario nacional y la atracción de inversión extranjera. Creo que tenemos las condiciones para ser un modelo ejemplar a seguir en el mundo. Visualizo el hecho de caminar la vía que tomó Irlanda o Singapur, pero más verde y enfatizando más un estado social inclusivo y generador de oportunidades para todos. Definitivamente, sería reconfortante escuchar en un tiempo, por parte de otras naciones: “vamos a hacer las cosas como los ticos las hicieron”.

Publicado en:
http://www.diarioextra.com/2009/diciembre/31/opinion04.php
http://wvw.nacion.com/ln_ee/2010/enero/04/opinion2212370.html
http://www.prensalibre.cr/pl/comentarios/16457-darse-algo-de-animo.html
http://www.larepublica.net/app/cms/cms_periodico_showpdf.php?id_menu=50&pk_articulo=32306&codigo_locale=es-CR

domingo, 5 de julio de 2009

La conveniencia de la regionalización


¿Qué tan atractivo le es el concepto de Centroamérica como región? ¿Cómo uniría una región con una población de 38 millones de personas con una reciente historia marcada por graves heridas de la guerra, corrupción y desastres naturales?
Centroamérica por demás es una zona desigual. Según datos estadísticos de SIECA (2009), la diferencia del PIB per cápita entre Costa Rica y el promedio de la región es de dos a uno; sin mencionar que la diferencia más extrema es de cinco a uno con nuestra vecina Nicaragua. He aquí un reto en el cual una relativa cercanía y una lengua común parecen ser de poca ayuda.
Consolidar a Centroamérica como región va más allá de una armonía institucional-política como pretenden algunos. Es una lamentable visión simplista que obvia los problemas de fondo como la pobreza, narcotráfico y el crimen. Unir a Centroamérica bajo esta pretensión resultaría una perdida valiosa de esfuerzos. No tiene sentido constituir una diplomacia sin vinculación efectiva. Su alcance no irá más allá que seguir sentados en la silla de la pobreza y la desigualdad.
¿Dónde está la ventaja de unirse entonces? La ventaja aún no existe, habrá que construirla. El reto está en consolidar un potencial mercado de 38 millones de personas en un área del tamaño de Suecia. Comerciar con relativa cercanía entre economías similares ha sido uno de los motivos de éxito en Europa. No obstante, esta construcción deberá de darse sobre dos pilares en particular: integración económica e integración cultural. La integración económica no se debe limitar a una armonización aduanera, debe ser visionaria y promover proyectos regionales de infraestructura, comunicación y transporte Nuestras mercancías y negocios deben ser más rápidos y eficientes. Paralelamente, un Estado responsable deberá de invertir en educación, salud y seguridad para garantizarle a la población el acceso a las oportunidades.
Por otra parte las malas percepciones entre naciones podrían privar intentos futuros de asociación. La integración cultural jugará entonces un papel decisivo. La diversidad cultural debe ser un punto de encuentro para generar empatía y buena voluntad hacia con quien vemos una oportunidad de regionalizarnos. Poco haríamos en tratar de construir una región si existen recelos marcados y falta respaldo popular para la integración
Una vez que alcancemos la consolidación en nuestro desarrollo económico podremos actuar más efectivamente como región en temas políticos. Para entonces será tiempo de hablar de políticas sociales regionales, no antes. Como centroamericanos no debemos dejarnos llevar por espejismos diplomáticos de poca relevancia. Priorizar nuestro bienestar económico debe de ser el sentido común. Para entonces, la ventaja de institucionalizarse políticamente como región vendrá una vez que alcancemos el desarrollo económico sostenible conjunto.

miércoles, 21 de enero de 2009

¿Pragmatismo o ideologías políticas?

¿Cómo se evalúa un gobierno? ¿Por su coherencia hacia sus principios políticos-ideológicos?, o ¿por los beneficios y aciertos que pueda generar para la ciudadanía? La respuesta en principio parece simple. No obstante, en la realidad algunas veces se confunden los conceptos de lo ideológico con lo correcto, de lo correcto con lo útil y de lo útil con lo práctico.

Un norte ideológico político es básico para conocer el enfoque de gestión de quienes aspiran a gobernar. Se concibe incluso como la base para guiar los esfuerzos hacia alcanzar el progreso.

No obstante, las ideologías políticas resultan en la realidad ser un marco de referencia parecido a un castillo que trata de sobrevivir a los embates del tiempo. Justificándose a sí mismas con rigidez sobre su composición conceptual, y muchas veces crucificando a quienes se atreven a sugerirles cambios. Resulta ser, entonces, el eterno tema de debate y tertulia en los partidos políticos.

Pragmatismo. Sun Tzu (general chino de la antigüedad), escribió en su libro El arte de la guerra: “Por situación quiero decir que debe tomar en consideración la situación del campo, y actuar de acuerdo con lo que le es ventajoso”. Este principio de flexibilidad ha resultado ser base comprobada de estrategias exitosas en gobiernos, empresas, ONG y equipos de fútbol inclusive. El pragmatismo entendido como la no rigurosidad de pensamiento político para una efectiva toma de decisiones, resulta una posición acertada y sensata.

Los más radicales confunden el pragmatismo con la conveniencia ideológica, la incoherencia, y el oportunismo. Hacen juicios de valor ideológicos para deslegitimar acciones concretas, sin medir dichas acciones basadas en sus causas y efectos. Evidente sesgo que a la vez, resulta en un criterio incompleto. Obvian que actuar de la misma manera para distintos problemas, hace perder el sentido básico de pertenencia de la solución. Tal es el caso de gestionar una política económica hacia desregulación total o bien, hacia una completa nacionalización; último caso: la crisis financiera global.

No obstante, el pragmatismo mismo debe de estar orientado y mantener un propósito noble. Esta no-rigurosidad de pensamiento debe fundarse sobre la firmeza de los valores humanos. El pragmatismo, guiado por el respeto, la tolerancia, la solidaridad, la búsqueda del progreso y la conservación ambiental, dirige los esfuerzos de manera más apropiada para fundar una sociedad justa. No podemos obviar que, si bien la gente no come ideas, estas son las que llevan el plato a la mesa. A las decisiones hay que darles alma, pero esa alma debe tener la capacidad de discernir sobre lo que resulta adecuado en el momento.

Publicado en:
http://www.nacion.com/ln_ee/2008/diciembre/02/opinion1796501.html

lunes, 21 de enero de 2008

Calentamiento Global ¿Qué hacer con él? Parte 3 de 3


Las consecuencias del Calentamiento Global que comprendimos durante la pasada entrega muestran claramente las desavenencias y el posible fracaso mundial de una concepción de una humanidad visionaria, solidaria y responsable. La evidencia del frágil pero necesario equilibrio natural de las cosas resulta más que visible, así como nuestra dependencia hacia este.

Ante el problema planteado, y conociendo sus causas y consecuencias, es prudente plantearnos las acciones que deberemos de tomar para mermar los efectos del CG e intentar revertir su acelerado avance.

Diversos estudios científicos coinciden mayormente sobre los tecnicismos que enmarcan el CG. Inclusive comparten ideas sobre que y como hacer para revertir su acelerado avance. En este caso la aritmética y la lógica no fallan ante lo que exige el CG. Sumamos calor y entonces restamos vida; eso lleva a la conclusión que llegará el momento en que la vida que hoy conocemos será insostenible.

La patada de inicio para enfrentar el problema, sea desde la perspectiva que se mencione concuerdan en su raíz que para mermar el CG: “no es una decisión técnica, es una decisión política”.

Si recordamos, transporte, energía e industria son los principales focos de emanación de gases de efecto invernadero. Estos a su vez, están directa e irremediablemente atados al progreso, al desarrollo, al crecimiento económico y al mejoramiento de la calidad de vida. Lo que tratamos entonces, es la forma en que la gente busca hacerse más rica o deja de ser pobre. Cualquiera que sea el enfoque, mantiene su importancia innegable por estar basado sobre las aspiraciones de cada ciudadano a mejorar su calidad de vida.

No obstante, nuestro contexto no puede ser aislado de la realidad y las aspiraciones individuales de cada hombre y de cada mujer. Y es que contemplar el mundo sin considerar el aire que respiramos, el agua que tomamos y la vida del prójimo nos lleva al barranco del aislamiento y una vida imposible sin sociedad.

De ahí, el primer punto para revertir el CG es la creación de una conciencia social sobre la importancia de este fenómeno. Una conciencia que mueva a los pueblos bajo un espíritu de responsabilidad para consigo mismos y para con los que vendrán. Una conciencia que ejerza presión política responsable. Que obligue a tomar decisiones desde las esferas que rigen las naciones. Y que armonice el esfuerzo por la conservación en cada ciudadano.

No obstante, mientras esta conciencia toma su forma, es necesario continuar abriendo otros frentes para detener el CG. Los científicos y economistas en diversos estudios han logrado dilucidar los siguientes puntos para encauzar la contracción del CG:
1. Transición a una economía baja en carbono
2. Establecimiento de una Política del Cambio Climático
Discutamos más en detalle cada una de estas dos grandes ramas:

Transición de una economía basada en carbono
Como ya se conoce, el motor de la economía mundial es el carbono. La maquinaria humana esta fundamentada por el petróleo y sus derivados, una clara dependencia de éstos para dinamizar las economías.

Como tal, su dependencia y consumo son progresivos y la contaminación por la emanación de gases de efecto invernadero aumenta en la misma proporción; con ello las consecuencias del Calentamiento Global.

Ante tal perspectiva, no se pueden asumir posiciones extremistas de pretender que la humanidad corte de raíz su dependencia del petróleo pero tampoco que conserve la inercia de consumo.

Esta transición se refiera al ahorro energético, al aumento de la eficiencia de consumo de carbono y a la generación y utilización de tecnologías limpias.

Para lograr una transición equilibrada y sensata habrá que fijar una meta de una emisión máxima de 450 a 550 ppm de gases de efecto invernadero en el globo. Esto para moderar y cuantificar el consumo de carbono. Este rango esta definido en consideración de un balance de costes entre el máximo de emisiones que puede tolerar el planeta antes que las consecuencias sean irreversibles y también los costos de equilibrar la emisión ante la demanda de consumo mundial.

Según los estudios que pronostican el costo anual actual que conllevaría esta transición y estabilización de emisiones de gases, es alrededor de 1% del PIB mundial para el 2050. Aunque esto signifique mucho dinero, habrá que tener claro que siempre es más barato prevenir que mitigar un desastre; sobre todo en su esfera social. Para ejemplificar este caso, se calcula que el costo social del carbono rondaría los US$25 a US$30 por tonelada cuando se alcance la estabilización en 450 a 550 ppm, mientras que este mismo costo podría aumentar tres veces más de continuar las actuales tendencias.

Adicionalmente, la apertura de un nuevo mercado de tecnologías y energías alternativas marcaría para el 2050 un nuevo mercado equivalente a US$500.000 millones. Esto evidencia la oportunidad de balancear los intereses económicos con la sostenibilidad ambiental.

Establecimiento de una Política del Cambio Climático.
No obstante, para llevar esta transición de una forma conveniente para todos los sectores, habrá que definir muy claramente el marco de la Política de Cambio Climático. Dicha política deberá de ser armonizada entre los países y empresas en sus partes más generales, pero con la flexibilidad de adecuar los niveles de acoplamiento de la política según sea la emanación de gases de cada quien.

La Política de Cambio Climático deberá además de contar con flexibilidad durante el tiempo a fin de ahondar o aliviar el marco de acción según sean los resultados que se obtengan globalmente. Trabajar por objetivos.

Además, la Política de Cambio Climático deberá de estar fundamentada a corto, mediano y largo plazo. Tener una clara visión de las cosas por lograr en cada etapa. Quien no sabe para donde va, cualquier camino es bueno; por eso según nos vislumbremos en el trayecto así deberemos de definir la revisión del cumplimiento de objetivos.

Tres bases deberán de fundamentar la Política de Cambio Climático para lograr la reducción de emisiones de gases causante del CG:
1. Fijar precios del carbono
2. Invertir en desarrollo de tecnologías alternativas
3. Eliminación de las barreras al cambio de comportamiento

Fijar precios del carbono. Sobre este ámbito es claro que el objetivo es imponer un precio común y fijo al carbono a fin de desincentivar el consumo y que provoque la emigración a energías alternativas. Según la condiciones de cada nación se podría utilizar herramientas como la regulación de comercio, la reglamentación del uso e inclusive la imposición de impuestos.

Dicha fijación de precios deberá estar calibrada y enfocada a facilitar la transición hacia una economía de carbono. Hacer un establecimiento tajante y radical en la fijación del precio del carbono traería consigo muchos enemigos de la iniciativa y a posterior poca voluntad para tratar el tema.

Adicionalmente, la fijación del precio del carbono deberá ser una fijación estable para evitar la especulación. La especulación podría provocar que haya un pico de consumo de carbono y con ello dispare los precios cosa que a posterior sería muy difícil de reducir. La fijación deberá de ser universal, de modo que no hayan “mercados de escape” para el consumo del carbono. Esta premisa, es un alto objetivo que debe ser visionado sobre la perspectiva que el CG es asunto de todos.

Invertir en desarrollo de tecnologías alternativas. El esfuerzo por disminuir de forma progresiva el consumo del carbono debe de venir acompañado de un fuerte despliegue en Investigación & Desarrollo (I&D) sobre energías alternativas. La I&D deberá de ser enfocada a la producción eficiente de energía, consumo eficiente de energía y la generación de fuentes de energía alternativas al carbono. De esta forma se abren tres fuentes que permiten la transición gradual hacia una plataforma que garantice el desarrollo sostenible de una economía no tan dependiente del carbono.

El desarrollo de nuevas tecnologías no es barato, y el éxito de estas del mercado no solo depende de su empleabilidad sino también de su precio. Si bien es cierto la inversión en I&D es alta, su curva de costos en el tiempo es exponencialmente negativa. A razón de más resultados en la investigación una disminución en el precio de consumo de las nuevas tecnologías. Además, las nuevas tecnologías habrá que dotarlas de incentivos para su consumo. Esto facilitará su adopción e incursión en el mercado.

Igualmente, el tema de propiedad intelectual habrá que fortalecerlo a fin que los investigadores encuentren respaldo y garantía en su aporte.

Eliminación de las barreras al cambio de comportamiento. Esta deberá ser el pilar que se esboce con más cautela y amplitud de criterio. Sobre este punto se comprometerá la viabilidad del esfuerzo para disminuir la emanación de los gases que provoquen el CG.

Los principales retos por asumir que presenta este punto estriban principalmente en la carencia de información segura para tomar decisiones al respecto con respecto a lo que ofrece el mercado y la inercia organizacional.

Para suplir estos retos se deberá establecer una reglamentación internacional que provea claridad y certeza como marco de acción internacional.

Asimismo, cada gobierno deberá de establecer su propia política informativa al respecto. Esta política deberá de establecerse no solamente la información sobre causas y consecuencias del CG sino también el establecimiento de buenas prácticas en el uso de la energía y el control de emisiones de carbono. Dicha información deberá de ser acceso universal a fin que el conocimiento sea uniforme y esparcido a sus anchas (el marco de la reglamentación internacional colaborará en este ámbito).

La financiación todo proyecto que incentive la transición a una economía de bajo consumo de carbono y el consumo de energías alternativas es igualmente importante. La financiación permite que organizaciones que desean contribuir al esfuerzo global encuentren un balance entre su salud financiera y su aporte a evitar los efectos del CG.

Los gobiernos deberán de comprometerse en el tema y actuar. Su figura como orquestadores nacionales, es la más idónea para guiar los debates, la educación, la transición e incluso la persuasión. Sus acciones deberán estar adecuadamente articuladas a lo interno como para con el sector privado. Todo esfuerzo a su vez de cada gobierno deberá estar en concordancia con un las medidas internacionales que se definan y se adopten por los organismos competentes.

El Calentamiento Global es un tema de todos, porque nos afecta a todos. La solución a este problema debe estar clara que partirá sobre una base de un grado de responsabilidad compartida según el aporte de emisión de gases que cada quien tenga. Esto debe de interpretarse desde un grado personal hasta internacional. Cada quien puede contribuir y no es un tema para las fábricas y sus chimeneas solamente. Utilizar bienes reciclados o amigables con el ambiente, así como regular el uso del vehículo y el consumo de energía en el hogar son solo dos pequeños ejemplos de lo que a nivel individual se puede lograr. Nada más para imaginar el potencial de este esfuerzo imagina que lo que tú haces lo hace al mismo tiempo la mitad de la población de tu localidad y luego elévalo a nivel nacional y luego a nivel mundial. Realmente es mucho lo que se gana comenzando por uno mismo.

Se nos ofrece una oportunidad de reorganizar el mundo desde lo que hoy conocemos. Una oportunidad de balancear adecuadamente los tres pilares de una sociedad integral: el pilar económico, el pilar social y el pilar ambiental. Lograr esto significa la realidad el desarrollo sostenible y las facilidades para obtener una adecuada distribución de la riqueza. Sin embargo, la claridad del éxito en esta movimiento mundial esta en entender que necesitamos primero de las voluntades de la gente antes que cualquier otra cosa.

martes, 4 de diciembre de 2007

Calentamiento Global, las consecuencias. Parte 2 de 3


En el artículo anterior se presentó que es el Calentamiento Global y que lo provoca. No obstante, sino se plasman las consecuencias del Calentamiento Global (CG) podría resultar difícil entender porque hay que darle prioridad.

Si comprendemos y dimensionamos adecuadamente la magnitud de las consecuencias del CG, nos ayudara a ver el horizonte que se avecina si las cosas siguen tal cual.

La gravedad del CG esta relacionado directamente con el nivel de aumento de temperatura en la tierra. De seguir produciendo y consumiendo con la misma velocidad que llevamos, la concentración de gases de carbono en la atmósfera aumentará de forma considerable. Eso trae consigo el aceleramiento de las consecuencias del calentamiento global.

Entender las consecuencias del impacto del CG resulta mejor si las dividimos por las principales áreas que serían afectadas. Para dar una apropiada ponderación sobre las consecuencias, citaremos aquellas áreas que resulten más trascendentales. Estas son: Alimento, Agua, Especies & Ecosistemas y Acontecimientos Metereológicos.

Alimento
Los niveles y rendimientos de producción de las cosechas están sujetos a factores ambientales como la humedad y la temperatura. Ante un aumento en la temperatura de la tierra provoca que las zonas cálidas lleguen a ser realmente calientes y las zonas templadas lleguen a ser cálidas. La combinación de estas dos premisas trae consigo dos consecuencias directas sobre la producción agrícola.

La primera es que las zonas cercanas al ecuador, al sufrir un aumento en la temperatura, el rendimiento de sus cosechas se vería afectado. Se estima que cuando se alcance un aumento de hasta 5°C sobre la temperatura actual de la tierra, en algunas zonas africanas se llegarán a disminuir hasta un 33% de su capacidad actual de producción. Esto a su vez, causa trastornos para las zonas templadas cuyas producciones agrícolas de productos autóctonos se vería mermado por el aumento de la temperatura.

La segunda consecuencia es especialmente para zonas de clima frío. El aumento de temperatura de estas zonas las acondicionaría como zonas cálidas, lo que provoca que para entonces cuenten con las condiciones para producir productos agrícolas que usualmente no sembraban. Para poner un ejemplo algo extremo, pero que ayuda a ilustrar mejor este punto, podríamos imaginar que en Noruega se cosechan melones o que en Canadá se recogen bananos.

Nos vemos entonces en la encrucijada sobre naciones que deberán variar su esquema productivo agrícola ya sea para descontinuar o sustituir productos.


Agua
Particularmente, durante toda la descripción de las consecuencias en esta área, habrá que mantener muy presente la relevancia del agua para nuestras vidas como elemento esencial, prescindible de sobre vivencia. No por ser obvia su condición deja de perder la consideración relevante que merece.

Glaciares pequeños en las montañas alrededor del mundo empezarán a desaparecer como primeros efectos del CG. Constancia de esto en Latinoamérica han sido los reportes desde Chile que indican la disminución del volumen de glaciares cerca de la tierra del fuego.

No obstante, en las regiones tropicales, los arrecifes coralinos sufrirán de disminución en sus poblaciones. Los corales son poco tolerantes al aumento de temperatura de las aguas y provoca con ello su muerte. Es importante retomar, que los corales son la base de los ecosistemas marinos de costa y con ellos muchas especies son dependientes de estas ya sea por simbiosis o por concatenación en la cadena alimenticia como el caso de los tiburones.

Al alcanzar un aumento de 3° C mayor a la temperatura actual, los desbalances en la disponibilidad de agua serán no solo más evidentes sino también más severos. Grandes sequías azotarán África provocando que millones de millones de personas mueran de sed y que gran cantidad de cosechas se pierdan. Esto se prevé tomará efecto para el 2080, sin embargo podría acelerarse la situación.

Los polos de la tierra comenzarán a derretirse gradualmente, esto provoca que una gran cantidad de agua dulce aumente el nivel del mar. Esto trae consigo que ciudades costeras tales como: Nueva York, Hong Kong, Tokio, Londres o Barcelona se verán inundadas y colapsadas; de esto podemos imaginar cambios en la estructura económica de los países y fuertes emigraciones de la costa al interno del país. La población mundial que se estima será afectada por este es un 16.5% lo que son 990 millones de personas.

Especies & ecosistemas
Muchas especies dependen su existencia de las condiciones ambientales en las que viven. Un aumento en la temperatura evidentemente trastorna los requisitos de vida estas especies. Uno de los ejemplos más relevantes, fue el del sapo dorado en Monteverde de Costa Rica. Esta especie endógena y única de Costa Rica tenía la particularidad de ser un anfibio de color amarillo casi dorado completamente. Estudios determinaron que su extinción se debió a un aumento en la temperatura del bosque tropical húmedo de Costa Rica. Igualmente pasará con otros anfibios, peces, aves y mamíferos conforme aumente la temperatura.

Esta fatal consecuencia se puede alcanzar por relación directa o indirecta. Directa cuando la especie muere porque le afecta el cambio de condiciones ambientales. Indirecta cuando la alimentación de una especie (depredadores) depende de la existencia de otras especies que sufrieron primero una merma en su población producto del cambio climático. La contabilización de este hecho, según diversos estudios, estriba en un 20% a 50% de extinción de especies del mundo con tal solo que aumente 3° C la temperatura actual de la tierra.


Acontecimientos Metereologicos
Sequías, inundaciones, tormentas, huracanes, incendios forestales y olas térmicas tendrán más presencia en el mundo. Este escenario algo dantesco y apocalíptico tiene desde ya su propio registro de hechos durante los últimos años en muchas regiones del mundo.

Brevemente detallaremos la causa raíz de estos hechos. Los mares y océanos, mediante factores como su salinidad y temperatura, influyen directamente en el ciclo hidrológico del planeta. Este a su vez influye en el clima del mundo. En tanto se cambie la temperatura y salinidad del mar por agregarle grandes cantidades de agua fresca proveniente de los polos que se derriten, estos influirán en el clima global.

Es por ello, que será de esperar más huracanes en el caribe, más olas de calor como en Chicago o Europa o bien, incendios forestales como en California.

No obstante, estos desastres y condiciones tendrán mayor impacto progresivo según la zona geográfica. Todos los países que se encuentren ubicados entre la zona de los trópicos de cáncer y capricornio serán quienes experimenten en primera instancia las consecuencias del cambio climático. Esto se debe por ser las zonas de más alta temperatura en la tierra.

Coincidentemente con esto, la mayoría de países ubicados en esta zona son países subdesarrollados o como también se conocen, países en vías de desarrollo. Esta condición provoca una mínima capacidad de respuesta por los escasos recursos que estas naciones tienen. Las consecuencias entonces serán más agraviantes.

Lamentablemente, son los países desarrollados quienes contaminan mayormente pero son los subdesarrollados quienes primeramente sufrirán las consecuencias del CG. A posterior, y con la consideración de la globalidad del caso, los países desarrollados no están excluidos de estos fenómenos y circunstancias, sino que sufrirán también trastornos de forma progresiva y seguida de los acontecimientos en las zonas mas calientes de la tierra. Así, que nos destruimos todos.

En la siguiente entrega, trataremos cuales son las líneas acción sugeridas a fin de contrarrestar este problema.

martes, 13 de noviembre de 2007

Calentamiento Global, un tema prioritario. Causas. Parte 1 de 3


Generalmente, aquellos temas que traen consigo consecuencias de corto y mediano plazo se les tienden a dar más prioridad. Por su calidad de “tema de moda” son los que la mayoría de gente disfruta más al tratar. Esto necesariamente provoca que aquellos temas que responden a visiones o consecuencias de largo plazo no resulten tan atractivos ni tan emocionantes, pero no por ello dejan de ser trascendentales.

Hace un tiempo, nuestros hermanos británicos se dieron a la tarea de evaluar cuales serian las consecuencias de la economía mundial por la destrucción del ambiente y en específico por el Calentamiento Global (en adelante CG). Este estudio, conocido como el Informe Stern (o Stern Review por su idioma original) arroja reveladores datos sobre las consecuencias de la imprudencia humana en el manejo del ambiente.

Este informe se vislumbra las principales causas del calentamiento global, sus consecuencias y además posibles líneas de acción para evitar el acelerado deterioro del ambiente.

Para entender de manera adecuada lo que este estudio nos quiere decir, dedicaremos esta primera parte a analizar las causas principales del CG.

En primera instancia es clave tener en cuenta que provoca el CG. La emisión de gases con alta concentración de carbono provoca que en la atmósfera terrestre se cree una capa de gases tóxicos que no dejan salir de vuelta al espacio el calor que la tierra recibe del sol. Lo que en simples palabras significa que esta capa de gases atrapa el calor en la tierra y provoca que la temperatura de la tierra aumente. Este fenómeno se conoce también como Efecto Invernadero.

Es apropiado darse una idea de la magnitud de la contaminación ambiental que provoca el CG. Durante el periodo de la Revolución Industrial, se tenía un nivel de de 280 partes por millón (ppm) de carbono en la atmósfera. Actualmente, el grado de contaminación ha saltado a 430 ppm, lo que significa un aumento de 1.5 veces desde entonces que directamente provocó un aumento de medio grado centígrado en la temperatura global. De tal forma, si la tasa de crecimiento se mantiene para el año 2035, la concentración de la contaminación llegará a 550ppm y la temperatura global podría alcanzar un aumento de aproximadamente 2°C. Es más claro entender la severidad de este fenómeno si tenemos en cuenta que la temperatura actual es tan solo 5°C mayor que la temperatura que tenía la tierra en su era glaciar.

Estos gases tóxicos claramente emitidos por la interacción del hombre en el ambiente, fueron clasificados en dos grandes grupos: fuentes energéticas y fuentes no energéticas.

Las fuentes energéticas responden a toda aquella fuente que es provocada por algún tipo de combustión. Estas representan un 65% del total de las emisiones. De ellas las fuentes que más destacan son las fuentes productoras energéticas con 24% del total, y luego los transportes y la industria con un 14% del total cada una respectivamente. Un claro ejemplo del significado de las emisiones provenientes de productores de energía es como economías en pujante crecimiento como China, han invertido en la instalación de plantas productoras de electricidad a base de carbón, lo que evidentemente por su combustión se desprenden grandes cantidades de gases.

En la otra acera pero en la misma calle, las emisiones no energéticas representan el 35% de los gases que provocan el calentamiento global. Dentro de esta, el 18% del total de los gases emitidos provienen del actual uso de la tierra a nivel mundial. En esto entran consideraciones como la deforestación y concentraciones urbanas, entre otras.

Es importante recalcar sobre esta distribución de procedencia de emisión de gases, como el fenómeno del CG esta asociado directamente al comercio y el crecimiento de las economías. Es clara la una relación entre industria y transporte con un 14% cada una para hacer un total de 28% del total de cases, que si a su vez se le suma la producción de energía, la cual es pilar para el desenvolvimiento de las anteriores, se obtiene un total de un 57% de la procedencia de la emisión de gases.

Esta fuente de contaminación igualmente debe de ser emplazada según el grado de “contribución” de cada país por su producción de CO2. Necesariamente, si el tema del CG es mundial, la participación de la naciones para resolver este tema en un marco de solidaridad y responsabilidad, más que una virtud es un deber. Es por eso que la naciones que más producen y consumen energía son necesariamente las que deben de marchar adelante si un cambio se desea tangible.

En complemento con lo anterior, no se debe malinterpretar que con esto que el comercio, la industria y el transporte son malignos enemigos del ambiente, lo que es el enemigo del ambiente es la actitud desmedida y no conciente de contaminación del ambiente, no la intención de comerciar.

A fin de tratar este problema de una manera efectiva y sensata se debe de establecer conceptos claros y diferenciar entre lo que causa el CG entre todas aquellas acciones que contemplan la forma en que el ser humano ha ordenado su convivencia.

Por tanto, dadas las fuentes ya conocidas ahora se deberán de dimensionar las consecuencias que el CG traerá sobre el planeta. Esto espacio debe de ser tratado con la amplitud que merece a fin de detallarla.

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